LA LECTURA DE POEMAS PARA NIÑOS ¿DISTINTA?

Los poemas infantiles tienen categoría igual que los poemas que gustan los adultos. No son distintos. Los poetas que los crearon pocas veces se propusieron crearlos especialmente para los  niños. Simplemente los crearon. De entre todos, algunos tienen alguna característica misteriosa que los hace ser preferidos por los niños. ¿Es la anécdota que refieren? ¿Es el ritmo de los versos? ¿Es el lenguaje? ¿Quién podría saberlo? Hay algo, sin embargo, que es preciso decir: los poemas de que se apropian los niños se valen de los mismos recursos de toda poesía y necesitan ser leídos con la actitud con que nos acercamos al arte poético en general. ¿Cómo? Intentaremos mostrarlo haciendo la siguiente experiencia: leyendo, primero, un poema “para mayores” de Edith Södergran,  una extraordinaria poeta finlandesa que murió joven, enferma de tuberculosis, apenas pasados los treinta años; y, luego, leyendo un poema que puede ser “para niños”, del poeta peruano Antonio Cisneros, considerado entre los mejores de la literatura latinoamericana contemporánea. Más