MORRONGUITA

– Gatita morronguita,
¿dónde estuviste?
– En el molino.

– Gatita morronguita,
¿y allí qué hiciste?
– Molí triguito.

– ¿Y qué hiciste con la harinita?
– Galletitas.

– Gatita morronguita,
¿con quién te las comiste?
– Yo solita.

– ¿Tú solita?
– ¡Ay, qué mal educadita!

 

Apuntes para el trabajo en el aula
“Morronga” es una manera de referirse a la hembra del gato. Se diría que aquí hay una redundancia, pero poco importa. Es una licencia que el creador se tomó para jugar con el ritmo. Además, como que el poema cobra calidez con la reiteración de los diminutivos.  

El poema se presta para una recitación con mucho color en la entonación. Puede ser recitado en forma coral o puede prestarse para un pequeño juego teatral, con dos niños en los dos papeles. Así, cambiando de parejas, pueden intervenir varios niños y niñas. ¿Por qué no?